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¿Cuándo debo prepararme

para la venta?

Considero que es muy importante anotar que cualquier clínica veterinaria debería estar totalmente preparada, siempre, para la venta.

Si eres capaz de organizar el negocio de manera que en cualquier momento pudieras demostrar tus ingresos, gastos y maximizar beneficios, tu negocio será muy rentable y siempre encontrarás compradores potenciales para él.

Vender o traspasar una clínica veterinaria es una decisión difícil. Y al final es una decisión emocional. Cada propietario  tiene sus razones. Aunque el inicio pueda ser  un motivo  económico, a poco  que escarbas ,siempre hay razones de índole emocional:  cansancio, necesidad de cambio de proyecto, falta de tiempo, enfermedades , separaciones de socios, divorcios , garantía de una buena jubilación podrían ser ejemplos. Por otra parte la decisión de a qué grupo o persona vender se basan también en aspectos emocionales: sensación de  confianza , interés por el proyecto, saber que cuidarán mi empresa o de  mis  compañeros, me han valorado bien desde el principio, pesan mucho a la hora de decidir. Curiosamente aunque el  inicio  parezca racional  y objetivo en el proceso de venta, serán los factores emocionales los que realmente determinarán el cierre.

Debes saber que los compradores suelen pedir datos fiscales, financieros y legales de los últimos 3 ó 4 años. Por esta razón, si pretendes maximizar tus beneficios, te recomiendo prepararte para la venta con 3 años de antelación. El aprender a manejar datos  y a tener conversaciones sobre rentabilidad  ,  no suele ser el punto fuerte de  los veterinarios. Por eso, desde el principio del proceso te recomendaría estar acompañado de personas de confianza que te ayuden en el proceso.

Cuando organizas tu clínica veterinaria para estar preparada para la venta  deberás  utilizar herramientas de gestión. Bien aplicadas conseguirán un aumento de tus beneficios. En algunos casos, una buena gestión te llevará precisamente a cambiar de opinión y no querer vender.

Como en todo negocio las clínicas veterinarias tienen un ciclo de vida. En una primera fase necesitamos inversión que genera un crecimiento del volumen de negocio, aunque no de beneficios.

En una etapa madurativa posterior, aunque el crecimiento continúe, podemos aumentar la rentabilidad y obtener mayores beneficios ya que se han amortizado los gastos iniciales. Lo ideal es mantener esta etapa de maduración largamente en el tiempo.

En la tercera etapa aparece un declive. Puede ser debido a la edad del personal o al propio negocio que llega a un punto en que es difícil crecer aunque las rentabilidades pueden ser máximas.

En muchas ocasiones la etapa de madurez de las clínicas veterinarias coincide con las etapas de la vida laboral del propietario: una etapa inicial, una de maduración y máximo rendimiento y una etapa de declive.